SEMIOLOGIA PSIQUIATRICA Y PSICOPATIA

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PSICOPATÍA

Cartas comentadas

Preguntando por el psicópata

  

El día 6/04/06, Elma escribió:

Hola

He leído detenidamente los artículos de su página, y me surge una duda.

Había leído bastante sobre el trastorno de personalidad Histriónica y sobre vampiros emocionales histriónicos. Al leer sobre la personalidad Psicopática, me doy cuenta de que la mayoría de las características que definen a un Psicópata son prácticamente las mismas (o muchas de ellas) que las usadas para definir a un Histriónico. ¿Puedo entender que la diferencia radica en la falta absoluta de sentimientos del psicópata, no siendo así en el histriónico? ¿Podría aclararme esta duda? Se lo agradecería mucho.

Atentamente:

Elma

 

 

Marietan Hugo <marietanweb@gmail.com> escribió 6 abril 2006

Elma

No es que el psicópata carezca de sentimientos. Los tiene. Pero no para sus actos psicopáticos. Ahí actúa sin remordimientos.

La histeria es una neurosis y conserva la empatía, es decir colocarse en lugar del otro y siente la culpa, aunque no la demuestre.

Envíeme tus concusiones de lo que has leído

 

saludos

 

 

Elma escribió el 07-abr-2006

En realidad, aún no me ha dado tiempo a asimilar todo el contenido de los artículos, pero los he leído rápido, porque el tema me urge. Espero repasarlos en este fin de semana.

 

Creo tener cerca a un psicópata cotidiano… Al principio creí que era un vampiro emocional histriónico, pero esta nueva definición le da mucho más sentido a su conducta y a mis reacciones cuando lo tengo cerca. Aunque me sigo preguntando cómo puedo distinguirlo a ciencia cierta. Hay tantas definiciones comunes, que no puedo evitar perderme, aunque hoy por hoy, sigo manteniendo la idea del psicópata. Y entiendo que quizás lo que más lo describe como tal, es el hecho de que yo haya sabido tras leer uno de sus artículos, que la única solución que hay a esto es alejarme del todo de él (el Contacto Cero). No valen las venganzas ni el querer ENTENDER antes de marcharse. Lo sé, pero sigo sin irme. Eso también sigue delatando al psicópata, las reacciones que provoca en la víctima: "No puedo estar como estoy, y todavía no puedo no estarlo". Es la sinrazón de la ilógica, lo que es su lógica. Esto es algo que me ha hecho entender toda la confusión que tenía en mí. El saber que no es que no haya lógica para lo que hace, sí que la hay, sólo que es su lógica, que no es la misma que la mía ni la de las personas que vivimos según unas reglas de civismo y sociabilidad que incluyen el respeto a los demás como a uno mismo.

 

Según lo que he leído en sus artículos, yo no soy el complementario del psicópata, de hecho él no ha aguantado mucho a mi lado. No permito los descalificativos destinados a bajar la autoestima (por muy sutiles que sean), pregunto y pido explicaciones de hechos que no veo claros, y no sólo doy, sino que pido mucho. Pero… sí poseo otros rasgos que me hacen potencialmente complementaria en cierta forma… Como el no poder creer que verdaderamente ÉL SEA ASÍ, y el querer entender continuamente y darle mil vueltas en lugar de zanjar el tema.  Ahora me hallo inmersa en una fase que no sé si es una venganza por su parte… ¿Suelen vengarse?

 

MARIETAN: si vengarse lo hará divertir o entretener, lo hará.

El psicópata tiene una especial habilidad para mantenerse en TU cabeza. Todo su discurso con puntos suspensivos, indirectas, directas, dobles mensajes, corolarios, insinuaciones, insultos, y todo lo demás, es para lograr enclavarse en tu mente. Ésa es su área de poder. Crea virtualidades, incógnitas, incertidumbres, para que la máquina no cese de procesarlo. Y no puedes “cerrar” una conclusión sobre él porque los datos que te aporta son insuficientes. Es como si intentaras armar un aparato y el fabricante se olvida de incluir un par de piezas y tú NO TE DAS CUENTA. Y pasas las horas tratando de armarlo (de encontrarle  una lógica, una coherencia normal).

 

 

¿Qué tipo de anclaje puede haber en la unión con estas personas?

MARIETAN: El anclaje no es tangible. No se puede aprehender ni aprender. Tu lo sientes, sientes que tironea hacía él pero no puedes precisar qué es lo que tironea ni para qué ni por qué. Tus pulidas y engrasadas herramientas de la lógica no encuentran tornillo que apretar. Todo es vacío, PERO ESTÁ ¿qué hago al lado de este hombre? No sabes, pero si te alejas quieres estar cerca, y si estas cerca te sientes tensa.

 

¿Por qué, aunque una sienta “asco”  por esta persona, en ocasiones todavía se encuentra“pillada”?

MARIETAN: asco es una valoración cognitiva de una vivencia afectiva desagradable. Asco también puede ser una palabra síntesis para significar tu conclusión desfavorable sobre su persona. De cualquiera de las maneras, es una parte tuya que rechaza la relación, que rechaza algunos aspectos de él. Pero ya vez, hay otros aspectos que te mantienen “pillada”

 

¿Se trata de ese anclaje animal del que habla en su artículo “Personalidades Psicopáticas”?

MARIETAN: en una primera línea definí así este anclaje para sintetizar lo irracional de la atracción. Más que nada para luchar con la tendencia de casi todos de pasar por la lógica los acontecimientos para poder asimilarlos. Como este procedimiento rutinario iba a generar necesariamente un error, usé la metáfora del animalito. Pero en realidad es más profundo que eso. En un próximo artículo publicaré estas  nuevas investigaciones que estoy haciendo.

 

¿Quizás se trata de ese no querer creer que en el fondo son así de verdad, sino que ha de haber alguna mezcla de “esto” y de lo que parecían ser al principio?

MARIETAN: Lo que “parecía al principio” no es más que la primera fase del acercamiento del psicópata a su complementaria o a la que supone que será su complementaria y aquí si interviene la seducción, la captación de tus necesidades y la satisfacción de ellas, la manipulación emocional, el “encanto” y hasta la fascinación: He aquí el que te hace sentir lo que ningún otro.

Luego no puedes dejar de ver su otra parte. Y ahí viene tu lucha interna: ¿quién es él? ¿el del principio? ¿el actual? ¿es una mezcla de ambos? y todas las variables que quieras.

 

¿Se trata del tiempo que necesita la mente para asimilar la nueva información, la cual todavía se “pelea” dentro con la vieja?

MARIETAN: Esta pregunta es un acercamiento al proceso. La mente tiene caminos ya hechos. El aprendizaje de la forma de conducta de los otros va clasificando modelos (“tipos”) de personalidad. Los encuentros con los otros dan información. Algunas informaciones las percibimos netamente, sin dificultad. Pero hay un grueso de información que se trasmite de humano a humano que está por debajo del umbral de la captación conciente, pero no es inconsciente (en el sentido de cajón de sastre en que se ha convertido este término) si no que es captada por otros niveles de la conciencia, podemos especular (y sólo especular) que va “por otras vías”, pero también con ellas aprendemos a conocer a los otros. Esa información de sub umbral nos da tanto o más conocimiento sobre la persona que la información normo umbral (la que llega netamente a la conciencia). Esto se pone de manifiesto  en los casos que el solo acercamiento a una persona (que no conocemos, que no nos ha dicho nada, que apenas hemos mirado) nos resulte desagradable o agradable. Es porque los mensajes sub umbrales que emite están relacionados con información mnésica de otros patrones de información de sub umbrales de desagrado o agrado respectivamente. Y esto produce el rechazo (no me ‘gusta’) o el apego (nos cae simpático). Varios de estos procesos se realizan en los Sistemas de Procesamiento (para mayor información sobre este modelo de la mente, ver: http://www.marietan.com/material_esquizofrenia/Doxografia_esquizofrenia.htm)

 

¿O hay algo más oculto todavía, en su manipulación, que al no percibirlo, aún controla nuestras ideas sin que seamos conscientes de ello?

MARIETAN: Siguiendo la idea anterior, al parecer (otra especulación) estas personas consiguen trasmitir información sub umbral de agrado. Creo que no es un hecho conciente de parte de ellos el emanarlas, sí existe la intención de acercamiento a la persona elegida por ellos. De resultas de ello la persona elegida se siente apegada al PS sin comprender por qué. Y a mayor exposición al psicópata, mayor es esta “influencia” y es más difícil desprenderse de él.

Como ves estamos trabajando, peligrosamente, a niveles tan tenues en la relación entre humanos que cualquier brusquedad nos precipita al error.

Y así es como el concepto de “animalito”, que cumple su función para marcar lo irracional, se ve superado por este nuevo enfoque, subliminal, que está más allá de lo irracional y, en consecuencia, más alejado de cualquier explicación, al menos en los términos de nuestra rudimentaria lógica.

 

Me niego a creer que esto sea esa irracionalidad que llaman “amor”.

MARIETAN: El amor está muy lejos de esto. El amor lleva adherido el concepto de cuidado de la persona amada. Aquí no hay cuidado, sino utilidad, uso de la persona convertida, en la virtualidad psicopática, en una cosa.

 

Quizás sea el hecho  de que el psicópata genera confusión, desconcierto, estrés, estado de incertidumbre en la víctima, la cual ante esos estados no puede saber nada en cierto.

MARIETAN: Quiero rechazar el concepto de víctima en este caso. La victima no se acerca voluntariamente a su victimario. No lucha por mantenerse a su vera. La víctima huye ante el menor resquicio de salida que se le presente. La complementaria vive tapando resquicios, rajaduras y agujeros para abortar cualquier posibilidad de zafar del circuito psicopático. Es una encarcelada que refuerza los barrotes; a la que le puedes dejar la puerta abierta que no se irá.

El psicópata es un maestro en crear incertidumbres, inseguridades y a su vez asomos de esperanzas, de ilusiones. Tu mente danzará con cualquiera de ellas, tu imaginación termina los trucos que el mago insinúa. Él está contigo.

 

Si antes de empezar ese estado, una creía estar enamorada, no puede desenamorarse en medio de ese caos mental, habría de ser después, en la calma.

MARIETAN: … después, en la calma… ¿Cuándo llegará esa calma? ¿De qué manera? ¿Después de qué precio? ¿Cuán impregnada estaremos de él? Esperar la calma ¿no será otra ilusión?

 

Como estudiante de psicología que soy, me pregunto cómo es posible que el psicópata no tenga tratamiento.

MARIETAN: ¿Dónde ves la enfermedad? ¿Dónde lo ves enfermo a él? Míralo ¿te parece un enfermo? Si hay algo concreto: TU TE ENFERMAS POR ÉL, tú eres la que padeces, la que sufres, te torturas, te castigas, te culpas, te estresas, te agotas, te deprimes, te opacas, te incapacitas. Ahora míralo de nuevo a él: ¿qué tiene de enfermo?

 

El esquizofrénico puede tratarse con medicación al menos, pero ¿qué queda para el psicópata?

MARIETAN: el esquizofrénico es un enfermo. El psicópata no.

 

¿Un tablero de ajedrez gigante para que juegue eternamente?

MARIETAN: El psicópata tiene un tablero gigante, se llama mundo, y las piezas que mueve en su juego se llaman personas. Las personas son su materia prima de trabajo y diversión.

 

¿El aspecto lúdico distingue al psicópata frente al neurótico?

MARIETAN: Es uno de los aspectos. El neurótico también juega en ocasiones, juega a ser niño otra vez. Los normales juegan entre ellos con reglas compartidas. El juego del psicópata es un juego de poder, juega con los otros bajo sus propias reglas.

 

Si alguien afirma que le gusta jugar, ¿no estamos ante un neurótico sino ante un psicópata bocazas?

MARIETAN: Si alguien afirma que le gusta jugar estamos frente a un tipo divertido. El psicópata no anda vociferando su juego, por una razón simple, sus piezas de juego, los otros, pueden enterarse y arruinarle la partida. Tal vez pueda comentarlos una vez conseguido sus objetivos y con personas muy seleccionadas.

 

No dejará de sorprenderme el “arte” macabro de la manipulación que dominan estas personas.

MARIETAN: quitaría el adjetivo “macabro” porque lo asimila rápidamente al mal, a lo malo, y con esta etiqueta perderíamos el camino para analizarlos. Nos conformaríamos con ese rótulo “religioso” y pasaríamos a otra cosa.

Si, son manipuladores talentosos.

 

El poder de hacer que el otro haga lo que ellos quieren, mientras ellos no hacen nada.

MARIETAN: Ellos hacen que lo otros hagan, pero lo que ellos hacen no se ve. No es que no hacen nada. Tú no ves lo que hacen.

 

El arte de la inactividad supeditada al ingenio de la manipulación. Para ello parecen emplear técnicas tan sutiles como inteligente sea el psicópata. De nuevo volvemos a su ilógica. Me permito citar un comentario que leí en un foro, escrito por una víctima:

 

"Le pedí ayuda para clavar un clavo en la parte más alta de la pared, donde yo no alcanzaba ni subida en una silla y no tenía escalera para valerme. Me ayudó. Sin protestar abandonó su partida de pool en Internet y clavó el clavo. Pero al acabar, con naturalidad, sin crispación alguna, me dijo que tenía que ser más independiente y aprender a valerme por mi misma. Aquello me desconcertó. No entendía cómo podía decirme que tenía que aprender a valerme por mi misma cuando estaba claro que sin escalera no podía prescindir de su ayuda".

Todos conocemos a alguien egoísta, al que si le hubiéramos pedido eso, simplemente nos habría dicho:

-Ahora estoy jugando, no seas pesada.-por ejemplo. Eso es egoísta, todos podemos entender la lógica del egoísta aunque no la compartamos. La lógica de "primero yo y después yo". Pero, ¿qué hay de la lógica del "primero tú pero tú primero no"? Todos entendemos una negación a nuestra petición. Pero aceptar la petición para después añadir un “comentario” desconcertador, que lleva el mensaje de una crítica, pero que se da en medio de una escena de aceptación de la petición de ayuda con naturalidad, es manipular la mente.

MARIETAN: Comparto tu análisis.

 

Según la escala que usted expone en uno de sus artículos, la persona que yo conozco puntúa 31, valorando los aspectos que yo conozco de él, que tampoco son muchos.

 

¿Habría alguna manera de saber sin hacer una entrevista clínica a estas personas, si son psicópatas y no neuróticos?

MARIETAN: Sí, si conoces su conducta, sus rasgos, sus acciones. La psicopatía se muestra en la acción, no en las palabras. Todo test que sea verbal, oral, tiene poca validez, ya que el psicópata capta lo que se espera de él y falsea la información o miente directamente. Los “test de situaciones” en los que se les lee una situación hipotética para que ellos digan “qué harían en esa situación”, tampoco son valederos por la misma razón.

 

Sé que ya se lo pregunté en mi anterior correo, pero sigo dudando. El psicópata no siente culpa ni empatía. ¿Algo más?

MARIETAN: Y repito lo que dije en tu correo anterior. El psicópata siente culpa como cualquier otro humano. Pero no para los hechos psicopáticos que están relacionados con la satisfacción de necesidades especiales. En estas acciones no se sienten culpables ni responsables por las consecuencias negativas que provocan en otras personas. Y esta es la raíz del erróneo concepto que dice “el psicópata no siente culpa”. Fuera de sus hechos psicopáticos se siente culpable como cualquier otro.

¿Porque falla en la empatía? Esta pregunta tiene una respuesta que semeja una paradoja, por un lado el psicópata puede captar las necesidades del otro y para ello es imprescindible que se “coloque en lugar del otro”, de esa manera, al saber sus gustos, sus deseos, sus necesidades profundas, puede manejarlo mejor. Pero por otro lado, en la acción psicopática sobre el otro, puede ser muy destructivo y dañino. La paradoja es aparente. Porque en el primer caso es un ejercicio de su penetración perceptiva del otro que le permite verlo “desnudo” sin los artificios y máscaras que nos provee la sociedad y la cultura en que estamos inmersos. El psicópata mira y ve un humano desnudo, deseoso, vulnerable y lleno de fantasías. Es decir lo ve en la más cruda realidad.

El la segunda etapa, cuando acciona psicopáticamente sobre el otro, lo hace desde su recurso de cosificar al otro, de verlo como una cosa, sin los atributos de persona. De esa manera se siente “mas libre” para accionar sobre la cosa. Y, como está satisfaciendo necesidades especiales, no generan esos hechos sensación de culpabilidad.

 

Cito algo de un artículo suyo:

“una persona que pasó por la experiencia de un psicópata nunca vuelve a ser como antes y sus gustos tampoco serán los mismos. ¿Qué se puede esperar después de haber satisfecho necesidades profundas?”

 

Con necesidades profundas, ¿se refiere quizás a las de tipo “animal”?

MARIETAN: quiero pensar que tu término “animal” no tiene carácter agresivo sino ilustrativo. En esa tonalidad estamos de acuerdo.

 

Como no tienen el código moral que tenemos todos, el de la sociedad en que vivimos, ¿ellos qué tienen?

MARIETAN: tienen sus códigos propios, tal como dice el artículo Personalidades Psicopáticas

 

Al carecer de esos códigos sociales, ¿son más animales, más primitivos?

MARIETAN: No, son distintos.

 

Por otro lado, como no tienen las mismas normas que nosotros, para nosotros el estar con ellos y hacer lo que ellos hacen es como estar haciendo cosas prohibidas.

MARIETAN: Ellos conocen las normas comunes y, en gran porcentaje, las siguen y respetan. Sólo en los hechos psicopáticos siguen sus propias leyes.

Y en ti, al estar con uno de ellos, pueden despertase tus latencias transgresoras. Ellos tienen su bandera: “Todo es posible”

 

Lo cual en realidad puede ser más excitante para nosotros que para ellos, puesto que sí son sus normas y por tanto no es algo prohibido para ellos. Quizás eso es lo que atrae de ellos, algo debe ser, y su arte para dar ánimos e infundir autoestima desde luego no es.

Por su parte, creo que sólo disfrutan sometiendo a los demás, jugando. El sentido lúdico de ellos me ha llamado mucho la atención, esa necesidad de jugar con todos, ¿es porque todos somos cosas para ellos?

MARIETAN: Sí

 

¿Siguen siendo niños que continúan jugando en un mundo de adultos?

MARIETAN: No esos son los oligofrénicos. Y a veces, en ocasiones, los neuróticos.

 

Como mi pareja me dijo: "No tenemos nada que perder, ya todo está hecho añicos. Lo importante es jugar".

MARIETAN: Tal vez quería que te sueltes para conseguir algo de ti. Una manipulación.

 

Tienen códigos propios… ¿Por qué no aprendieron los que aprendemos todos?

MARIETAN: Si, aprendieron y los usan. Sino serían fácilmente detectados y marginados

 

¿Por qué su atención estaba más centrada en ellos?

MARIETAN: son ególatras

 

¿Tenían que procurarse sus propios refuerzos, su propia supervivencia?

MARIETAN: Tienen su estilo, su manera de vivir.

 

Creo que me ha vuelto a venir la vena "no creo que pueda ser como es"...

MARIETAN: no te enojes, te anula el entendimiento.

 

 

 



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